Sea por comodidad o por conciencia medioambiental, durante la última década el papel ha ido perdiendo más y más protagonismo. Con la gran cantidad de información que se maneja en el día a día y la necesidad constante de compartir contenidos, el formato tangible ha dejado de ser una opción atractiva.
La nueva manera de trabajar es digital, con tecnologías que nos permiten acceder a contenido relevante a través de pocos clics y estar interconectados con el resto de trabajadores.
Sin embargo, no todos han sabido adoptar esta nueva realidad. Mientras los ordenadores ya son un tangible esencial en cualquier oficina, en lugares como plantas de producción y zonas industriales no hay tanto rastro de la ola tecnológica. En estos entornos, la rutina implica buscar información en manuales pesados, depender de otros trabajadores y, dada la frecuencia de tareas rotativas, una pérdida acumulada de conocimiento tácito.
Impacto de la digitalización en la sostenibilidad
Contener el conocimiento crítico de manera digital es una apuesta por la sostenibilidad medioambiental, ya que el ahorro de papel que supone es muy relevante para la lucha contra la deforestación, las emisiones CO2 y el cambio climático.
Desde Innovae, queremos promover el cambio definitivo al ‘cero papel’ y a la máxima eficiencia. En este sentido, nuestra herramienta SAAM permite visualizar procesos de trabajo paso a paso sobre los activos desde diferentes dispositivos como smartphones, tablets o gafas de Realidad Aumentada.

Como organización, la oportunidad se brinda para el beneficio propio, pero también global, pudiendo jugar un rol destacable en la sostenibilidad. En este sentido, además, buscamos maximizar los beneficios medioambientales a través de proyectos como Innovae Forest, un bosque que apoya el salto a la digitalización.
Ventajas competitivas de la digitalización
No más dependencia de expertos ni de conocimiento tácito, no más manos ocupadas rebuscando entre manuales físicos y no más paradas productivas innecesarias causantes de ineficiencias.
Los beneficios de la digitalización en la Industria van más allá del ‘cero papel’, tratándose de un factor clave para asegurar la competitividad, ya que permite convertir el espacio de trabajo en una esfera interconectada y comunicada donde los técnicos pueden realizar sus tareas con la máxima eficiencia.
En este contexto, la digitalización evita el desorden que implica el papeleo y aporta instrucciones concretas a cada operario, quien puede realizar sus tareas a través de indicaciones paso a paso. En definitiva, empodera la fuerza de trabajo con todo el contenido que se necesita y cuando se necesita.

Nuestra herramienta SAAM hace precisamente eso. Gracias a la digitalización de procesos nutridos con modelos 3D, fotografías y vídeos, pone en la mano de cada técnico la información necesaria para llevar a cabo sus tareas diarias con la mayor eficiencia posible.
Por otro lado, el ágil acceso a la información acelera de forma drástica la ejecución de dichas tareas, permitiendo un significativo ahorro en costes. Asimismo, el seguimiento y el control se puede realizar de manera centralizada gracias al acceso a los datos concretos de cada flujo de trabajo, permitiendo una mayor organización y supervisión.
En conclusión, a través de flujos de trabajo digitales, el equipo técnico puede ser más autónomo y eficaz en la ejecución de las operaciones, siendo un elemento clave para asegurar la competitividad industrial y, a su vez, para la salvaguarda del patrimonio intangible de las empresas.
Si quieres conocer más sobre los beneficios de la digitalización de operaciones con SAAM, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.


