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La Formación Profesional, especialmente en las familias técnicas e industriales, se enfrenta a importantes desafíos a la hora de impartir una formación práctica de calidad. A pesar de las nuevas legislaciones que limitan el ratio máximo de alumnado por aula, contar con hasta 30 estudiantes sigue siendo una realidad en muchos centros.

Como consecuencia, el aprendizaje práctico puede verse condicionado por el ritmo del grupo y por la disponibilidad del docente para acompañar a cada estudiante, lo que repercute directamente en la correcta consolidación de los conocimientos técnicos.

Por otro lado, el mercado laboral actual demanda perfiles cada vez mejor preparados no solo desde el punto de vista didáctico, sino también tecnológico, y todo esto obliga a los centros educativos a buscar nuevas formas de reforzar el aprendizaje sin perder el contacto con la realidad productiva.

Aprendizaje Activo 4.0

El proyecto ‘Aprendizaje Activo 4.0: Digitalización del conocimiento y Realidad Aumentada para la fabricación mecánica y el mantenimiento’ surge como respuesta a estos retos, apostando por la digitalización de operaciones sobre maquinaria real y el uso de la AR como refuerzo a la enseñanza práctica. Esta aproximación permite aumentar la autonomía del alumnado, optimizar el tiempo en el taller y reducir errores durante la ejecución de las tareas, favoreciendo así un aprendizaje más seguro, eficiente y alineado con la realidad industrial.

La iniciativa se ha desarrollado de forma colaborativa con distintos centros de Formación Profesional —CIFP Tolosaldea, como centro coordinador del proyecto; CIFP Innovación Social de Hernani; y CIFP Río Tormes de Salamanca— que han participado activamente en la identificación y digitalización de varios procedimientos llevados a cabo en sus talleres.

El proyecto ha contado también con la participación de la empresa Mas Ingenieros como entidad colaboradora, gracias a su experiencia en integración de tecnologías y automatización industrial, así como en la captura y gestión de datos. Por nuestra parte, hemos contribuido poniendo a disposición de los centros nuestra herramienta de digitalización de operaciones técnicas, SAAM, además de acompañar a los centros de FP durante todo el proceso de creación de contenidos.

De la experiencia del taller al contenido digital

Uno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido la capacidad de los centros para digitalizar sus procedimientos de forma autónoma y sin necesidad de conocimientos de programación. Gracias a SAAM, el profesorado ha transformado operaciones reales de taller en flujos de trabajo digitales estructurados que acompañan al alumnado durante la práctica.

Concretamente, en el CIFP Tolosaldea, la digitalización se ha centrado en procesos de mantenimiento y operación de maquinaria convencional, como torno, fresadora y taladro, permitiendo al alumnado realizar las prácticas reales con mayor seguridad y criterio técnico.

En la misma línea, el CIFP de Innovación Social de Hernani ha digitalizado procedimientos de fabricación avanzada, mantenimiento y electricidad, como operaciones en impresoras 3D, mantenimiento de compresores o montajes eléctricos. A su vez, el CIFP Río Tormes de Salamanca ha creado workflows sobre el montaje de conductos Climaver, facilitando la comprensión de las fases y los puntos críticos del proceso.

En todos los casos, la facilidad de uso de SAAM ha permitido al profesorado transformar su conocimiento experto en recursos formativos digitales directamente vinculados a la práctica real en el taller, sin barreras técnicas y con pleno control sobre los contenidos. Además, gracias a la Realidad Aumentada, el alumnado tiene a su disposición el paso a paso de los procesos digitalizados mediante hologramas, permitiéndole ejecutar las tareas con las manos libres, un aspecto clave en operaciones técnicas donde la precisión y la seguridad son fundamentales.

El impacto del proyecto en el aula y el aprendizaje

El proyecto ha permitido estructurar y compartir el conocimiento, facilitando que todos los estudiantes accedan a la misma información de forma clara y ordenada. Además, ha supuesto una mejora en la gestión de las formaciones, ya que permite al profesorado dedicar más tiempo a acompañar, supervisar y resolver dudas de mayor valor añadido, mientras que los contenidos digitales actúan como soporte permanente durante la práctica.

Todo ello demuestra cómo la digitalización del conocimiento técnico y la Realidad Aumentada contribuyen a una Formación Profesional más eficaz, alineada con la realidad industrial y orientada a preparar profesionales mejor formados, más autónomos y con competencias directamente aplicables en su futuro laboral.